Es difícil llenar un vaso cuando este se encuentra vacío, sin embargo, es tan fácil desbordarlo cuando este se encuentra lleno... Así me siento, soy ese vaso lleno que viste al entrar a un bar, el mismo que ese niño tiró con un movimiento de brazo haciéndolo trizas, pedazos.
Me reconstruyo,como cualquier jarrón viejo pegado con pegamento extra fuerte, quizás no sea el ejemplo mas adecuado, pero al igual que el, las cicatrices están ahí, con una capa de pintura se notan menos, con una capa de sonrisas, lo notan menos.
He dejado caer los pies sobre el suelo esta mañana y pese a que la temperatura en el exterior era de 27 ºC mis pies marcaban 0 y mi corazón menos ochenta.
No sé que soy, ni lo que me has hecho ser, solo sé que sin mi familia y verdaderos amigos probablemente ni podría escribir este relato.
Adiós esperanzas de sueños compartidos, hola, cenizas de sueños rotos ¿ Venís para quedaros?