lunes, 9 de abril de 2012

Lo mereces.

Tu alrededor, frío, oscuro ¿Qué te ha pasado? ¿quién eres realmente? Echa la vista atrás, recuerda a aquella niña de ojos verdes a la que viste jugar, aquella cuya cual se tiraba de los pelos con las niñas en el colegio por una muñeca, aquella que no tenía miedo a nada, excepto a la oscuridad, si, la misma que te avasalla ahora mismo, se apodera de ti. Has quedado al margen de la sociedad y todo por tus gilipolleces, por pretender ser alguien que no eres, es entonces cuando aparece mamá, ella sabe quien eres realmente, sabe como debe tratarte y sabe que te sienta bien y que no lo hace tanto. Tus ojos se embadurnan de lágrimas y tu cara es un laberinto para ellas cada vez que ves a un grupo de amigos que comparten risas, recuerdos, peleas . Podrías ser una de ellas, pero no lo eres, te has vuelto fría y calculadora, con ese miedo de no hacer lo correcto, pero lo sabes, sabes que quien no arriesga no gana. Sal de ese barro al que llamas adolescencia y transformalo en un estanque congelado sobre el que puedes patinar. Deja de decir que la vida es dura, lo es para todos, deja de decir que nadie te quiere, sabes que no es así, lucha por lo que quieres y déjate llevar, porque sabes que lo mereces y que lo necesitas.
Se feliz lo que te quieres y por lo que te quieren.

viernes, 6 de abril de 2012

Os echo de menos.

Trescientos sesenta y cinco días , un millón trescientos catorce mil minutos de iras, peleas, llantos, ruegos, abrazos, besos, dolor. ¿ Increíble verdad?, Era yo, la que me repetía una y otra vez a mi misma que no podría sin vosotras, que sería superior a mi, y no eran solo palabras, porque todo ha cambiado desde entonces, me abristeis los ojos, quizá demasiado pronto, pero que demonios, lo hicisteis de todos modos, y si, preferiría no haberlos abierto si tenía que ser de este modo.
El dolor aún sigue ahí, permanente, camuflado con la de miles de sonrisas disfrazadas y las que salieron de verdad, pero aún recuerdo aquel día, y no, nunca quise creerlo, pero es el mismo dolor el que me hace ver la realidad. Nadie, nadie sabe nada, todo queda aquí conmigo, hasta que llegue la persona con la que compartirlo de verdad.
Echo de menos nuestras conversaciones, nuestras risas, regañinas y nuestras caídas juntas, recuerdo cuando volvíais, lo bien que lo pasábamos y lo mucho que nos costaba despedirnos. Lo último una colleja por tu parte y un beso en la mejilla de la suya , fuimos lejos, 7 días , no diré que los mejores de mi vida pues aún me quedan miles de días por vivir, o eso creo. Pero los hicisteis únicos, como todos en los que os presenciabais, todo. 
¿Y después de todo esto qué? Mierda, mierda, todo fue mierda, hasta hoy, que ni siquiera sé quien soy porque he de descubrirme a mi misma, y sí, todo ello ayudó demasiado, pero ni yo lo merecía ni vosotras tampoco.
Son pasos cortos, me topo con muchas piedras en el camino, las que puedo las salteo y con las que no , tropiezo.
Luego llegó Diciembre, bueno, al menos se fue con vosotras, pero volvió a dejarme desamparada, y bueno, solo puedo seguir adelante es la única opción que no perjudique a quien quiero.


Feliz estancia.