martes, 28 de febrero de 2012

Donde tu recuerdo se me clava entre las cejas

Hola mundo, espero que estés escuchando, siento si soy joven hablando fuera de lugar, pero quería demostrar lo mucho que le echo de menos, dicen que es imposible una caricia a la mitad, pero esto me está demostrando que no es así.
Dejé caer mis párpados en un sutil baile, mientras la lluvia recorría mis mejillas acompañadas por alguna que otra lágrima camuflada, no me apetecía moverme, era la hora de permitir que los recuerdos me avasallasen.

Recuerdo, recuerdo cuando su mano acariciaba mi mejilla, cuando me revolvía el pelo para regañarme y todos sus sermones acababan en mi frente resumidos en un inusual beso. Anhelo cuando me enseñaba a tirar los globos hacia el cielo, a hacerlos volar, a sentirme yo misma con tan solo unas palabras.

Llámame conformista desde cualquier parte en la que estés, pero adoro soñar contigo, amo el sentirte conmigo, sentir de nuevo aquel olor tan infantil que impregnaba toda la estancia en la que nos encontrábamos, probablemente yo no era la favorita, pero me hacías sentir así.

Y recordar aquellos hoyuelos que pese a tu edad aún se apoderaban de tu sonrisa, tus manos arrugadas pero firmes y decisivas, ese olor tan  cálido, tan acogedor, ese olor tan tuyo.

Gracias, gracias por permanecer en mi memoria, por permitirme recordarte, por seguir dentro de mi, por permanecer conmigo en los mejores años de mi vida y por hacer los peores mas amenos. Eres sin duda, la persona que mas echo de menos en este mundo y cualquiera de los otros muchos que existan.

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