lunes, 15 de octubre de 2012

Esta noche, duerme conmigo.

No dejo de revolver los pies bajo las sábanas buscando algo, alguien, buscando-te.
Esta noche como otra de tantas duermo abrazada a la almohada imaginándote, aunque ella no tiene esos brazos tan fuertes con los que me aferras y proteges, no tiene ese olor al amor, el olor de "quiero mi vida a tu lado", pero joder, soy tan feliz con imaginarte que me siento demasiado conformista al satisfacerme solo con esto cada noche.

Es mi propósito, y estoy dispuesta a conseguirlo.


Él es timido, pero es un buen chico, sabe lo que quiere y como conseguirlo, es orgulloso, pero la persona mas hermosa que jamás me haya echado a la cara, sé todo de el, menos quererle como se merece. Sabe cuando abrazarme y sabe que susurrarme. Pongo música para leer sus mensajes, para darles el drama, el amor, la situación que se merecen.

Esta madrugada me he despertado, y no había otra cosa en mi cabeza :

- ¿Aún estas despierta?

- Así es.

- ¿No puedes dormir?

- No es que no pueda, es que no sé si quiero. Tengo miedo a soñar.

- ¿A soñar? Es imposible tener miedo a soñar.

- Es posible. Sé que si duermo, y sueño contigo, todo cambiará. Todo de lo que una vez escapé me atrapará. Volveré a ser la niña miedosa.

- ¿Por qué? No te comprendo.


- Significa que si sueño contigo será porque te necesito más de lo que me imaginaba. Significa que me estaré 
enamorando de ti. Que tendremos que dejar de jugar; tendremos que empezar a tomárnoslo en serio. El corazón es un instrumento demasiado frágil como para andar a lo loco con él.

- Tienes razón, es demasiado arriesgado que duermas. Ven aquí, yo te protegeré. Porque ¿sabes? A mi también me da miedo decirte lo mucho que te quiero.




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