miércoles, 1 de enero de 2014

Say "hello", 2014

Ha comenzado un nuevo año y con el nuestras nuevas metas, algunos se apuntarán al gimnasio para dejar los kilos que les ha provocado el turrón, otros se pondrán la dieta más estricta que apenas durará entre dos y tres semanas, otros se propondrán estudiar cada día sin dejarlo todo para el final, algunos vivir al máximo otros tan sólo vivir, porque es cierto que deseamos un nuevo año y que todo salga adelante pero también es cierto que los años pesan,que se lo digan a nuestros abuelos, antes eran ellos los que querían salir hasta tarde o disfrutar de un rato con sus amigos, sin embargo ahora el tiempo nos ha cambiado las tornas y esos años que tanto pesan han hecho cambiar tanto nuestras vidas. 
Es difícil no quererlo todo al mismo tiempo, cada día pienso en todo lo bueno que ha pasado por mi vida y sí vierais la sonrisa que se dibuja en mi cara, eso no quita que no haya pensado lo malo y sí es cierto que no volvería atrás , demasiado dolor, aún soy demasiado pequeña.
Quiero recoger todos esos pedacitos felices de mi vida y reunirlos en un solo día.
Al despertar iría como una loca al salón para abrir mis regalos de Navidad,como cuando tenía 4 años,mamá y papá bajarían las escaleras entre bostezos.
-Nena son sólo las 7 de la mañana
Y les haría caso omiso mientras desenvolviese todos mis regalos. Poco más tarde papá iría a por churros y mamá prepararía un rico chocolate. Jonathan bajaría rápido las escaleras al escuchar tanto alboroto y juntos desayunaríamos. Tras la comida, los abuelos y las abuelas vendrían a casa de la tía, en Francia, sería un día importante, nadie sabe porque pero todos juntos, primos y primas nos tomaríamos un rico almuerzo, vaya que calor, es hora de darse un chapuzón en la piscina. Al caer la tarde saldría un rato a la calle con mis amigos, como cuando tenía trece años, bajar a la plaza mayor, ir de tiendas, comernos unas chuches. Y es la hora de la cena y en casa me esperan mis padres, mi hermano, mi cuñada y él con esos ojos tan brillantes y esa sonrisa tan enternecedora, los diecisiete años vuelven a mi, rica cena está noche y vamos juntos al sofá a ver una rica película, ellos ya se fueron a dormir sólo quedamos el y yo una noche de invierno con el único calor de nuestros cuerpos y una suave manta, que película tan divertida, como me gustan las películas de dibujos animados. Esta noche dormiremos juntos y mientras me acurruco en su pecho y le acaricio el pelo se entornan mis ojos.

La vida no es perfecta , ni fácil, nadie dijo que lo fuera, pero soñar es gratis y yo sueño con vosotros , con los que ya no estáis y con los que seguís aquí siendo el pilar de mi vida.
La vida nos hace madurar pero yo prefiero seguir siendo pequeña.

Feliz Navidad y próspero año 2014.



 

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